declaraciones de renta modestas, recibos de servicios pagados religiosamente, el avalúo de un local pequeño pero propio. Detrás del mostrador de vidrio, el logo de Bancolombia brillaba con una indiferencia glacial. A su alrededor, folletos promocionaban créditos para “grandes empresas”, como si su micropanadería no mereciera siquiera un lugar en el lenguaje del sistema financiero.
30.09.2025 21:23