La habitación alargada de la bruja era, en una palabra: encantada. El techo era muy alto y la claraboya apenas iluminaba el cuarto. Una escalera conducía al entresuelo donde había algunos muebles. Abajo, mesas con libros, mesas con pociones, mesas con velas, espejos en las paredes y baúles gastados por todas partes.
02.11.2025 18:36